martes, 20 de marzo de 2018

Él se lo buscó



Mi mano temblaba mientras sujetaba fuertemente ese viejo martillo de zapatero que con tanto amor me había heredado mi abuelo. Esa herramienta simbolizaba para mí el trabajo y la responsabilidad. En mi mente no lograba comprender como un objeto que representaba el amor, el respeto y la admiración hacia una persona ahora estuviera cubierto de sangre.

Bravero


Jacinto no podía esperar más, el sueño de su vida estaba por cumplirse: El día de tomar la alternativa había llegado llegó y la iba a recibir de manos del Curro González, un matador ya consagrado por sus actuaciones y por los años.

Vestido con su traje de luces, Jacinto se apersonó en la entrada del ruedo. Por un par de segundos, contemplaba asombrado y nervioso a la entusiasta afición, mientras a su nariz llegaba el aroma de sangre añeja y nueva mezclados con la granulosa arena, testigo de tantas faenas y tardes memorables.

Los Cinco Sentidos




Es un nuevo día, y como en otras ocasiones, desperté antes de que sonara la alarma de mi celular, aunque en realidad puse 4 alarmas en cascada con un intervalo de 5 minutos cada una, sólo por costumbre.

Apenas abro los ojos y aunque trato de recordar lo que soñé, en lugar de ello, los pendientes del día empiezan a llegar a mi cabeza, mientras mis ojos se acostumbran a la penumbra de la habitación, y lo que veía como sombras poco a poco comienzan a tomar forma.

martes, 13 de marzo de 2018

El regalo

Un joven se fue de viaje y sabiendo que su novia necesitaba unos lentes, entró en una óptica para ver si encontraba unos bonitos y baratos y se los compró.

La empleada se los envolvió, pagó la cuenta pero, al marcharse, en lugar de llevarse el paquete con los lentes, agarró otro muy parecido que había al lado. El paquete contenía unos calzones que una clienta de la óptica acababa de comprarse en otra tienda.

El señor no se dio cuenta de la equivocación, y le envió el paquete a su novia, junto con una carta. La novia al recibirlo se quedó extrañadísima con el contenido así que abrió la carta y leyó:

lunes, 12 de marzo de 2018

Las palabras que el viento se llevó


Rodaban las ruedas del ferrocarril y Elisa, angustiada, solo veía con nostalgia hacia el horizonte.

Las lágrimas caían por su rostro al recordar los días y el pasado que estaba dejando atrás.

Risas, alegría, buenos momentos, todo se había diluido con el paso del tiempo.

La vida la había llevado a descubrir un terrible secreto y desde ese día comenzó a morir lentamente por dentro hasta llegar al punto donde no pudo tolerar la presencia de su marido.

Lejos de casa


El celular de Mauricio vibró a mitad de la cena. Un número que no reconocía aparecía en la pantalla con insistencia y después de dos llamadas perdidas decidió contestar.

Marta, su esposa, había decorado la mesa para la ocasión, ambos celebraban su vigésimo segundo aniversario de bodas.

Mauricio contestó con inseguridad. Le llamaban el Hospital Regional de España y, a medida que escuchaba, sus ojos se abrían desmesuradamente y de su boca no salía una sola palabra.

Aún sin saber de que se trataba, Martha se llevó una mano al pecho mientras su respiración se acortaba y sólo logró exclamar:
-Mi hijo!...

El primer encuentro

Por: @IsidroAvila / Ejercicios Literarios

El reloj marcaba las 10 de la mañana y Natalia comenzaba su ritual para embellecerse un poco. Hacía dos meses que había conocido a Daniel en Twitter, la red social, pero aún no se habían visto en persona.

Había salido de un divorcio meses atrás y en sus ojos el brillo se había opacado. Su sonrisa, con sus dientes tan blancos como perlas recién obtenidas del fondo del mar, apenas comenzaba a reaparecer como el sol, después de un día nublado.

Vería a Daniel para comer en un restaurante ubicado en una céntrica plaza comercial. “En un lugar público, para sentirme en mayor confianza”, pensaba.

Arrepentimiento y Compasión



-Cómo llegué hasta aquí? Pensaba Fernanda, mientras postrada en una cama de hospital veía al techo, la pintura que se descarapelaba y las grietas que ruzaban de un lado a otro. En su imaginación, le parecían de pronto el espectro del electrocardiograma que le habían tomado apenas unos días antes.

Las canas en su cabello, las arrugas en su cuello, en su rostro y manos, delataban su edad. Era como si el invierno hubiera llegado a su vida hubiera decidido quedarse, reflejándose en su ser.

El pequeño empacador


Por: @IsidroAvila / Ejercicios Literarios

Aarón era un niño enamorado de la música. Le gustaba visitar la sección de discos del centro comercial cada vez que acompañaba a su mamá. Encontraba cierto placer al escuchar las canciones de “Los Literarios”, su grupo favorito. Adoraba la sensación de un disco nuevo entre sus manos, además de respirar ese olor a vinil que tenía plenamente identificado.

Con la alegría de saber que había un nuevo material de la banda dueña de su admiración, corrió en busca de su madre, pasillo por pasillo, hasta encontrarla. Frutas y verduras, abarrotes, farmacia, todo recorrió hasta finalmente llegar a ella.

-Mamá, ya salió el nuevo disco de Los Literarios! Exclamó. Me lo compras?
-Hijo, te puedo comprar otras cosas, pero, gastar dinero en un disco de música, en especial de ese grupo, es un desperdicio.

Desilusionado, Aarón camino junto a ella con la esperanza de que cambiara su decisión, más no hubo cambio alguno. Al salir de la tienda, tras pasar por el área de cajas, sus ojos se iluminaron al ver un letrero en la pared: Se solicitan empacadores. Su mente voló, y de pronto se vio trabajando en ese centro comercial.

Metaforeando


Por: @IsidroAvila / Ejercicios Literarios

La ansiedad consumía a Melissa, como leños en el fuego. El día de conocer a Daniel se acercaba y su mente se agitaba al pensar en él, como mariposas en primavera.

-Cómo será? Se preguntaba. Y es que, a pesar de intercambiar textos y palabras en interne durante los últimos seis meses, ambos habían decidido no enviarse fotografías, sino solo descripciones.

¿Cómo llegué aquí?


Por: @IsidroAvila / Ejercicios Literarios

Había sido inducida al estado de coma para una mejor recuperación, sin embargo, Sandra podía escuchar y percibir lo que pasaba en la habitación.

-Cómo llegué aquí? Se preguntaba mientras trataba de recordar lo que había sucedido apenas unas  horas antes. La confusión inundaba su cabeza, no lograba recordar con claridad.

Qué le valga madre, no?

Ejercicio Literario. Dialogo directo sin apoyo de narración. Por: @IsidroAvila -Parece que tiene prisa. -Por qué lo dice? -Ni bien se h...